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Mi lado más erótico
Mi nombre es Laura y les voy
a contar todo para que me conozcan: mis fantasías,
mis gustos y lo que hago para encender mi lado erótico.
Ojala despierte lo mismo en ustedes. Hola, este es mi
primer relato y espero que vengan mas y que les guste
lo que escribo. Me voy a presentar. Me llamo Ana Laura,
tengo 31 años y soy de Buenos Aires (Argentina).
Vivo sola en un departamento de la capital (en Caballito)
y trabajo de maestra de 3° grado, cerca de mi casa.
Soy escorpiana y físicamente soy así: mido
1,73 mts. con tacos, tengo el pelo rubio y ojos café,
una buena cola y busto de tamaño medio. Me considero
dulce, sensible y sobre todo sincera. En primavera y verano
voy al gimnasio y me gusta la natación. Tengo varios
apodos, me llaman "Lauri", "la seño",
y "la Diablita", porque soy fanática
de Independiente (para los que no conocen, es el mejor
club de fútbol de acá). Unos de los sueños
que no pude cumplir en mi vida es ser escritora, y gracias
a una amiga me anime a hacer esto; jugar a ...
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Cachonda y cuentista
Ni yo misma puedo creerme que
esté escribiendo un relato erótico. Pero
mientras tecleo, me tiembla el cuerpo de excitación
y noto una sensación caliente y húmeda entre
las piernas sólo de pensar lo que estoy a punto
de contar. Pero vamos allá. Me pone caliente pensar
en todos los hombres que se van a empalmar leyendo esto.
Creo que en primer lugar debería describir mi físico.
Sólo tengo 21 años, pero aparento 16, muy
bien llevados. Supongo que se debe a mi pequeña
estatura. Sé que tengo un bonito cuerpo, porque
los chicos me lo dicen continuamente. Mis pechos son bastante
grandes y estoy orgullosa de ofrecerlos a la vista. Vivo
en Lanzarote y creo que no hay nada más erótico
que tumbarse desnuda bajo el sol. Últimamente siento
una gran necesidad de provocar a los hombre de una forma
distinta al coqueteo habitual. Trabajo en unos grandes
almacenes como vendedora. Hoy tuve que sustituir a un
compañero en la sección de relojería
masculina. Así fue como empezó mi día
erótico. Últimamente
...
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El recuerdo de una chica me
consume por las noches
¡Hola! Me llamo
Leticia, soy una mujer divorciada de 44 años, y
vivo sola con mi nena de 19. Puedo decir que hasta hace
poco he sido una mujer ordinaria, de vida monótona,
una persona conservadora, por no decir aburrida. Mi vida
se partía entre el trabajo y la casa, teniendo
solo como pasatiempo el gimnasio, que por cierto, me mantiene
en buena forma física. Sólo para que me
conozcan: no soy muy alta, pero soy delgada, mis facciones
son finas, mi cabello rubio a media espalda, mis brazos
y mis piernas están bien marcados, mis pechos grandes
igual que mis nalgas, pero en fin. Como dije, mi vida
había sido muy aburrida hasta hace dos semanas,
cuando sin pensarlo ni planearlo tuve una relación
casi prohibida con una amiguita de mi hija que llegó
a la casa cuando ella no estaba. Nunca había estado
con otra mujer, ni siquiera lo había contemplado.
Pero unas cuantas copas, la tónica sensual de la
plática, los coqueteos de aquella criatura tan
bella y traviesa, y porqué no decirlo, una intensa
.....
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Con un vibrador
Hola, me llamo Juan y
me gustaría compartir con todos vosotros una experiencia
muy gratificante. Me encanta masturbarme, y aunque nunca
he mantenido relaciones homosexuales, sí tengo
continuas fantasías con hombres. Me gusta pajearme
viendo una buena película gay, pero no conseguía
encontrar alguna donde hubieran culos bien abiertos y
corridas faciales, ya que me gusta ver como un hombre
saborea semen. Yo mismo lo hago en bastantes ocasiones
con mi propia leche. El otro día, estaba yo muy
caliente y necesitaba ver una buena película, así
que fui a un sex-shop en busca de la película perfecta.
Era la primera vez que iba, ya que las anteriores las
había comprado en quioscos. Cuando entré
en el sex-shop, no había nadie y las películas
gay estaban justo enfrente del dependiente, por lo que
mientras las consultaba, no me quitaba ojo. Por las imágenes,
parecía que había algunas que podrían
cumplir mis expectativas, pero me resultaban demasiado
caras. Llevaba media hora ...
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Mi primera vez en la oficina
Me llamo Anna, para los
que les gusta imaginarse a la persona que les escribe
tengo 20 años, mido 1’78 peso 59 kg me gusta
nadar y jugar al squash, lo que mantiene mi figura, mi
pelo es rubio y mis ojos son de un color indefinido que
se torna verde si reciben los rayos del sol. Trabajo como
secretaria en una empresa de propiedades, mi trabajo me
obliga a hacer muchas horas extras, muchas noches acabo
sola en la oficina frente al ordenador. Varias noches
alternaba las hojas de cálculo con visitas a Internet
para hacer más amenas las horas. Una de esas noches,
a través de un enlace, entré en esta pagina.
Enseguida me enganché a los relatos eróticos,
me sorprendía a mi misma leyendo con avidez, cuando
acababa tenía la boca seca y un cierto estremecimiento
en el cuerpo. Muchas noches me tenía que censurar
a mí misma estas diversiones, pues se retrasaba
mi trabajo o me quedaba mucho más en la oficina.
Cada mes tenía una reunión con los jefes
de la central, esa semana era ...
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En el espejo
Ella era una mujer de 1,70 de
estatura. Se consideraba una mujer normal. Pero no lo
era. Su cuerpo no decía lo mismo, ni sus pensamientos
tampoco. Estaba casada, pero no era feliz porque quería
algo más. En su interior había un fuego
que no podía apagar. Cada noche esperaba que ese
fuego fuese apagado por su marido, pero éste no
estaba a su altura. Ella se encontraba en una situación
un poco desesperante. Constantemente deseaba apagar ese
fuego interior pero no sabía muy bien como y lo
peor, tampoco se atrevía a buscar la forma. Así
que se conformaba con imaginarse en situaciones que deseaba
ardientemente. El verano aumentaba su fuego. Una tarde
calurosa se encontraba en casa. Acababa de terminar sus
tareas de la casa y estaba sola pués, su marido
había salido de viaje. El calor que sentía
era tan sofocante que decidió darse una ducha.
Ya en el baño se disponía a desnudarse cuando
repara en su imagen reflejada en el espejo. De repente
algo en su mente y ...
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¡Que aburrido es estudiar!
Eran ya dos las horas que llevaba
estudiando la Guerra Civil española. Los ojos prácticamente
se le cerraban. Menudo aburrimiento!! El examen era el
viernes y tan solo le quedaban 2 días para terminar
ese tema y el de la Posguerra. "Bufff, es imposible",
pensó Sonia, "Nunca lograré meterme
todo esto en la cabeza". En apenas un momento, y
casi sin darse cuenta, abandonó completamente los
estudios y se puso a pensar en cientos de cosas. Cuando
volvió a la realidad, se dió cuenta de que
había perdido 30 maravillosos minutos. "Dios
mío, tengo que centrarme!" se dijo a sí
misma, "Pero es que es imposible, ésto no
lo aguanta nadie". - Me aburroooooooo!! - Gritó
a los cuatro vientos. Silencio. Nada más que silencio.
Maravilloso unas veces, agobiante otras. Desde que su
madre comenzara a trabajar de nuevo, por las tardes estaba
completamente sola. Ambos padres, trabajando y su hermano
entrenando con el equipo de fútbol. Y, precisamente
desde que pasaba sola las tardes, sus estudios ...
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Al despertar
Nada más despertar
noté como mi polla estaba totalmente erguida y
dura como el hormigón. Seguro que había
soñado con algo excitante, pero no recordaba qué.
Salté de la cama como duermo, desnudo, y sin ponerme
nada me dirigí al cuarto de baño. Me puse
bajo la ducha y empecé a enjabonarme el cuerpo.
La polla no se resignaba a disminuir su rigidez y dureza.
Entonces me cogí la polla con una mano, bajé
la piel y dejé al descubierto el glande. Empecé
a recorrer su borde con la ducha a toda presión,
encontrando puntos donde me daba placer y otros donde
dolía levemente. Hubiera podido correrme de esa
forma, pero bajé el chorro de agua hacia mis testículos,
los cuales masajeé durante un pequeño rato.
Luego seguí bajando el chorro por el perineo, muy
lentamente, hasta llegar a mi ano. Allí lo mantuve
durante más tiempo, dando vueltas a su alrededor,
mientras hacia un leve esfuerzo para sacar mi esfínter
y de esa forma sentir más placer. Empecé
a jugar con...
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